Actualización directiva
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Categoría: Actualización directiva
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Publicado el Viernes, 07 Noviembre 2008 15:30
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Conalep BC
Serie: Formación directiva, parte 7
Tijuana, B.C.
El liderazgo centrado en las personas
Es común que hoy en día aún se encuentre en las escuelas un modelo de administración que tiene convergencia con las necesidades que surgieron durante el siglo pasado, en donde se obviaba la importancia de las personas, prevaleciendo el énfasis en el trabajo. Bajo un tipo de liderazgo autoritario y vertical. Esta situación no permite aprovechar todas las potencialidades del personal.
En esencia los esquemas tradicionales de administración tratan al trabajador como un agente receptivo y pasivo en vez de desarrollarlo como persona corresponsable del progreso y crecimiento de la escuela. Desde esta perspectiva, los directores y el valor intrínseco de su liderazgo son más importantes que nunca como responsables del desarrollo de su personal. Esto no quiere decir que en el pasado la perspectiva de las escuelas haya estado del todo equivocada. Sin embargo, los cambios vertiginosos que se están presentando como resultado del proceso de globalización y las comunicaciones instantáneas, imponen a las instituciones nuevas demandas y desafíos para planificar su desarrollo estratégico, aplicando los principios de gestión de la calidad y utilizando el recurso humano como el centro de la organización. Esto significa que las escuelas requieren de personas con capacidad para transformar información en conocimiento. Dicho de otro modo, debe haber mayor énfasis en la necesidad de desarrollar al capital humano (humanizar las escuelas) como personas proactivas, con capacidad de pensar, crear, innovar y emprender, así como también promover la participación de equipos multidisciplinarios para dar solución a problemas de distinta naturaleza y complejidad. Ello podrá lograrse siempre y cuando se cuente con un liderazgo participativo fundamentado en el respeto y basado en la gestión de colaboración.
El liderazgo por lo tanto, es un aspecto fundamental; que permite a las personas transformar los valores de la escuela en acciones concretas para crear un clima laboral favorable, convirtiéndolas así en las principales promotoras de cambio. No cabe duda que cuando las personas están contentas con las actividades que desempeñan y existe la dignificación del trabajo, su compromiso con la escuela aumenta y los resultados mejoran continuamente en pro de la organización y de las personas.
Douglas McGregor en su libro el lado humano de la empresa puntualiza la importancia de contar con una dirección clara y participativa que incentive la creatividad, promueva la cooperación, facilite el flujo de información y reconozca el esfuerzo de cada quien de acuerdo con el desempeño y la productividad. Las organizaciones que han podido experimentar ésta clase de liderazgo, podrán comprobar cómo las personas se sienten estimuladas para asumir responsabilidades y realizan satisfactoriamente sus tareas.