Actualización directiva
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Categoría: Actualización directiva
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Publicado el Lunes, 15 Diciembre 2008 13:41
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¿ES USTED AUTORIDAD O LÍDER?
Entendemos como autoridad formal la facultad que un individuo tiene en razón del puesto o funciones que desempeña. Facultad que le ha sido delegada por una autoridad superior, de acuerdo a ciertas reglas o costumbres. Por ejemplo, la autoridad educativa superior puede delegar en el supervisor la facultad de inspeccionar periódicamente un número determinado de centros escolares. El supervisor, como jefe inmediato del director escolar, si así es reconocido, delega en éste la autoridad necesaria para que cumpla con las funciones propias del cargo. Todo ello de acuerdo a los reglamentos o a las costumbres que siempre se han respetado. De esta manera, el director es investido como administrador de una institución educativa.
Por eso se dice que la autoridad fluye de arriba hacia abajo en la estructura organizacional; es decir, en el sentido que marca el organigrama.
En cambio, liderazgo es influencia, es poder, es inconformidad con el status quo y es fuerza para jalar a un grupo de personas hacia objetivos que parecen imposibles; pero sobre todo, es trabajo intenso.
El líder sabe bien a donde quiere llegar, cómo hacerlo y cuáles son los caminos posibles; establece metas y define las reglas del juego.
Koontz y Weihrich1 , omnipresentes en las escuelas de administración, definen el liderazgo como:
"...Influencia, el arte o proceso de influir en las personas para que se esfuercen con buena disposición y entusiastamente hacia la consecución de metas grupales. En teoría, las personas deben sentirse alentadas a desarrollar no solamente buena disposición para trabajar, sino también el deseo de trabajar con celo y confianza. Celo es ardor, firmeza e intensidad en la ejecución del trabajo; la confianza refleja experiencia y habilidad técnica. Los líderes ayudan a un grupo a alcanzar objetivos mediante la aplicación máxima de sus capacidades. No se colocan tras un grupo para empujarlo; se ubican frente al grupo al tiempo que facilitan el progreso y lo inspiran a cumplir con las metas organizacionales. Un buen ejemplo es un director de orquesta, cuya función es producir un sonido coordinado y el ritmo correcto mediante el esfuerzo integrado de los músicos. De la calidad del liderazgo del director depende la ejecución que dé la orquesta."
Drucker2 dice al respecto:
"...Un líder eficiente no teme la fortaleza de colegas y subalternos, como lo temen los falsos líderes. Estos son los que se dedican a las expurgaciones. En cambio, un buen líder busca colaboradores fuertes, los estimula, los empuja, se enorgullece de ellos. Como él se considera el responsable final de los errores que ellos puedan cometer, también ve los triunfos de ellos como triunfos propios, no como amenazas...”
Y continúa: “Un líder eficiente sabe, por supuesto, que hay un riesgo: las personas capaces generalmente tienen sus aspiraciones. Pero comprende que éste es un riesgo mucho menor que ser servido por mediocridades. Sabe igualmente que la más grave falla de un líder es que la organización se desplome en cuanto él se retire o se muera... Un líder eficiente sabe que la tarea última del liderazgo es crear energías humanas y visión humana."
Nixon3 decía:
"A la gente se la convence por la razón, pero se la conmueve por la emoción. El líder ha de convencer y conmover. El administrador piensa en hoy y mañana. El líder ha de pensar en pasado mañana. El administrador representa un proceso; el líder una dirección de la historia. Un administrador sin nada que administrar queda reducido a la nada, pero incluso fuera del poder, un líder cuenta con seguidores. No basta con que el líder conozca la forma adecuada de proceder. Ha de ser, además, capaz de actuar".
Recuérdese: en la organización moderna de cualquier tipo es el equipo humano, no sólo el material o tecnológico, el que hace la "ventaja competitiva" sobre las demás; es al desarrollo humano, en equipo, al que se le debe prestar atención prioritaria.
El director como autoridad puede formar un grupo, pero será su liderazgo el que lo transforme en equipo. Y el equipo es el que llevará al éxito el ideal, el propósito.
Hasta Jesucristo tuvo que formar su equipo de apóstoles para realizar su misión.
El director de una institución educativa, además de ser autoridad, debería ser líder, con una visión clara y compartida por los miembros del equipo, de a donde quiere llegar.
[1] Koontz, Harold y Weihrich, Heinz, Administración, Mc. Graw Hill, México, 1991, pp. 496-497.
[2] Drucker, Peter, Gerencia para el Futuro, Grupo Editorial Norma, Colombia, 1993, pp. 119-120.
[3] Nixon, Richard, Líderes, Editorial Planeta, Barcelona, España, 1983. p. 12.