Actualización directiva

Serie: Formaciòn directiva. Parte 9

ConalepBC

Serie: Formación directiva, parte 9
Tijuana, B.C.


Tendencia o estilo de influencia del Director


Espero que esta lección le ayude a entender su comportamiento y el impacto que su estilo de dirigir puede tener en otros. Usar uno y otro estilo no es bueno o malo, mejor o peor. Cada uno de ellos tiene ventajas y desventajas y su efectividad se relaciona más que todo con los tres elementos básicos: la situación, el medio ambiente y el estilo personal de dirigir. Así como la posición de autoridad del líder.

Estos elementos necesitan ser evaluados para así usar eficazmente cualquier estilo; ya que de otra manera el director se arriesga a combinar y experimentar con diferentes estilos simultáneamente; restando fuerza a la eficacia de cada uno de los estilos.

A continuación citaré de forma breve las principales características de los diferentes estilos de liderazgo.

El estilo del director “equipo” por lo general utiliza las opiniones de los subordinados cuando trata de influir en ellos. Se caracteriza por construir y enriquecer las propuestas e ideas de los demás. A partir de ellas establece los cursos de acción a seguir; más que explicar o insistir en sus propias ideas, busca explorar las ideas o pensamientos de sus subordinados. Así mismo, resume y verifica la comprensión y claridad de los contenidos para evitar malos entendidos. Es decir, sabe escuchar para resolver inconsistencias. Por otro lado, apoya al grupo y busca la participación de todos. Cuando está en desacuerdo manifiesta primero las razones y preocupaciones que lo fundamentan. También da información y comparte sus sentimientos e inquietudes a fin de crear empatía en el grupo. Este estilo es negociador en la solución de problemas, puede manejarse teniendo o no poder y autoridad formal. Es efectivo cuando se necesita el compromiso sobre todo a largo plazo para implementar las decisiones y se cuente con colaboradores competentes con respecto a la situación.

El estilo del director “solitario” utiliza su propia opinión cuando intenta influir en sus subordinados y se caracteriza por mostrar más interés por iniciar la acción de manera que hace las propuestas que considera importantes, interesantes y factibles. Muestra una mayor preocupación por explicar y justificar sus pensamientos en apoyo a las propuestas, más que interesarse por escuchar a los demás. Mantiene con sus habilidades el control de la conversación. Así mismo, expresa abiertamente sus desacuerdos en ocasiones con la intención de bloquear las ideas y pensamientos de otros. Por otro lado, busca el acuerdo y apoyo de otros a las propias ideas. Realiza resúmenes y síntesis de los acuerdos y avances con la intención de controlar la situación. En ocasiones utiliza ataques o defensas con la idea de desviar la atención respecto a una idea o situación conflictiva.

En este estilo para persuadir a los subordinados se necesita asociarse al poder y a la autoridad que tenga el director. Además, en la ejecución de las ideas no siempre se cuenta con el compromiso total de parte de los subordinados.

El estilo “solitario” es eficaz cuando el director es percibido como experto y tiene alta credibilidad. Obvio es decir, que esto funciona al trabajar con personas, inexpertas en la situación, y que requieren una orientación cercana.

Mezclar los estilos de liderazgo dentro de una misma situación puede ser percibido como indeciso y falto de carácter. La percepción de su poder y autoridad puede verse disminuida. También se da una imagen contradictoria y las percepciones de confianza e interés sin duda se perderán.

Lo importante entonces no es cambiar de estilo sino considerar la situación, evaluar los diferentes factores que influyen en ella y seleccionar la mejor estrategia posible.

Recuerde que ningún estilo u orientación es bueno o malo, simplemente indica tendencias y preferencias personales. La efectividad de cualquier estilo de dirección dependerá como hemos mencionado de: las características del líder, de las personas a quienes se dirige y de la situación.